Dejen que los niños vengan a mi porque de ellos es el reino de los cielos...

Estos niños anhelan un mundo mejor, razón por la cual acompañaron la imagen de la Virgen vestidos con los trajes típicos de varios países...

Por: Ferriol Grasso González.

Violeta, Ciego de Ávila, 16 de marzo de 2011 / El pueblo de Violeta, en la Diócesis de Ciego de Ávila, se congregó frente al Palacio de Pioneros municipal para agradecer a Dios los múltiples favores obtenidos por la mediación de María Santísima.

El actual poblado se asienta sobre lo que fuera el caserío San Juan de Dios, uno de los pequeños asentamientos que formaban parte del barrio conocido como Copeyes desde el Siglo XIX.

Cuando la Compañía Violeta Sugar Company, formada por el Sr. Tirso Mesa, en sociedad con Miguel Arango y el Coronel del Ejército Libertador Orestes Ferrera, comienza a trasladar desde Aguada de Pasajeros, en Cienfuegos, hasta la zona, el coloso azucarero, bautizado Violeta en honor a la hija del Señor Mesa, surge el batey de igual nombre en 1917.

El 28 de enero de 1940 es inaugurado el templo católico de la localidad, su historia crece cuando en el primero de septiembre, pero esta vez del 2004, Monseñor Mario Mestril Vega, obispo de la Diócesis de Ciego de Ávila, decreta a la zona pastoral que comprende los territorios de Violeta y Cunagua como cuasi parroquia, conforme al canon 516.

A las seis de la tarde llegaba a esta comunidad la venerada imagen de la Virgen Mambisa, la cual es recibida por niños y adolecentes, los que le ofrecen la alegría y el entusiasmo que los caracteriza, le piden que los niños cubanos crezcan conociendo y amando a Jesucristo pues Él dijo “dejen que los niños vengan a mí, pues de ellos es el reino de los cielos”.

Estos niños anhelan un mundo mejor, razón por la cual acompañaron la imagen de la Virgen vestidos con los trajes típicos de varios países y llevando una gran bandera cubana delante de la procesión, a la cual se sumaron todos los allí presentes.

Al llegar al templo y luego de ser entonado nuestro himno nacional, acompañado por la banda de concierto municipal, se elevaron súplicas a Dios, por la mediación de María Santísima, en las que se pidió por la unidad y prosperidad de nuestro pueblo; a la que los fieles allí reunidos se unieron exclamando: “Virgen de la Caridad ruega por nosotros”.

Fieles

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Hijo mío escúchame