Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de todos los cubanos, te damos gracias dulce y amada madre por tu mediación elevando a tu hijo Jesús y Dios nuestro padre las peticiones por nuestra familia. Permítenos con tus ojos misericordiosos alumbrar nuestros nuevos caminos y siempre acompaña esta familia a construir el reino.
Toma parte de nuestra alegría y endulza todas las amarguras. Prometo gloriosa Virgen de la Caridad, nunca olvidarme de este gran favor, venerarte siempre y adorar a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, con agradecimiento, hacer todo lo que pueda para fomentar tu devoción.
Ismael y Lisette.









