Los matanceros entregan la Bendita imagen de la Virgen Mambisa a sus hermanos de la Arquidiócesis de La Habana

A la entrega acudieron Mons. Juan de Dios Hernández, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de La Habana; el Canciller de la Arquidiócesis, Mons. Jesús Polcari; el padre Carlos Joel Borgos, párroco de Madruga y algunos hermanos y periodistas de La Habana.

Texto y Foto: Manuel Marrero Ávila

Ceiba Mocha, domingo 4 de septiembre de 2011 / A las 6:45 a.m. los mocheros, en misa de domingo, despedían a la Bendita imagen de la Virgen de la Caridad que durante cuarenta y nueve días y recorriendo poco más de dos mil kilómetros, ha dejado en esta Diócesis una estela de bendiciones y un montón de sorpresas e interrogantes acerca de cómo la Iglesia puede servir mejor a su pueblo.

Terminada la misa, monseñor Manuel Hilario de Céspedes, obispo diocesano, aprovechó para agradecer y entregar algunos recuerdos a los cuatro patrulleros que, durante todo el recorrido de la Virgen Peregrina por Matanzas, acompañaron el cortejo con respeto y profesionalismo, y a Armando «el cochero de la Virgen» testigo de miles de encuentros entre la Madre y sus hijos.

Poco después, y acompañado por muchos que se unieron a la despedida, el cortejo de la Virgen enrumbó por la Carretera Central, destino a Madruga, para entregar a la Bendita Imagen, como en cristiana carrera de relevos – feliz coincidencia porque este día se clausuraba el Mundial de Atletismo de Daegu, Corea del Sur – a sus hermanos de la Arquidiócesis de La Habana.

El lugar pactado fue la comunidad de «Niña Sierra» a pocos kilómetros de los límites territoriales entre las provincias de Matanzas y Mayabeque. Allí esperaban los vecinos quienes, para la ocasión, engalanaron «el parquecito» con banderas cubanas y algunas cintas de colores.

A la entrega acudieron Mons. Juan de Dios Hernández, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de La Habana; el Canciller de la Arquidiócesis, Mons. Jesús Polcari; el padre Carlos Joel Borgos, párroco de Madruga y algunos hermanos y periodistas de La Habana.

Monseñor Manolo aprovechó la ocasión para contar a los hermanos de La Habana, de las Gracias que María había derramado sobre el pueblo matancero en estos días de Peregrinación y monseñor Juan de Dios anotó que hoy se repite lo que aquel primer Viernes Santo cuando Jesús dijo a su discípulo amado: «Hijo, aquí tienes a tu Madre» escena que desde entonces se ha perpetuado siempre que un discípulo entrega a otro, como ahora sucede, a la Madre de Jesús.

Y desde «Niña Sierra» la nueva comitiva acompañó a la Virgen, que ahora peregrina por la Arquidiócesis de La Habana, a la ciudad de Madruga para la bienvenida oficial y el comienzo de su recorrido.