Matanceros despiden la Imagen de María

San Juan Bautista: Da gracias a María por la bendición especial que dio a los enfermos, presos, ancianos, niños, embarazadas, y jóvenes reunidos en torno a la imagen.

Texto: Odalys Pompa Sánchez
Foto: Juan Fredys Caballero

Matanzas, 2 de Septiembre, 2011 / La Atenas de Cuba, a la hora nona, con el mismo saludo que el Ángel de Dios, le anunció a María que sería la Madre de Jesús, nuestro Salvador, la comunidad religiosa de la Vicaría de San Carlos Borromeo, se aglomeraba en el Parque de la Libertad para despedir la imagen de la Virgen Mambisa que peregrina por la ciudad desde el veinte y tres de agosto.

Nos acompaña también un elevado número de personas no católicas que en agradecimiento a la Madre de los cubanos, resistían los ardientes rayos solares, que provocaron fatiga en algunos de los devotos.

El parque de la Libertad, es uno de los lugares más concurridos de la urbe matancera. A su alrededor se sitúan gran cantidad de edificaciones de interés público, con marcada connotación histórica y cultural.

De frente a la Plaza encontramos el museo Farmacéutico, único de su tipo en América en cuyo interior figura una imagen de la Virgen Purísima Concepción de María, el Hotel Louvre, el Velazco, además de la prestigiosa sala de conciertos “José While”, la Biblioteca Provincial Gener y del Monte, y el Palacio de Gobierno, eran entre otras las construcciones que revelaban la belleza arquitectónica de la ciudad. Tal vez no sea casual que la Iglesia Matancera, la primera en proyectarse con la fachada de frente a su Plaza en respeto a los ideales tridentinos, esté bajo la advocación del ardiente defensor del significado ideológico de la arquitectura.

Después de entonadas las notas de nuestro Himno Nacional, palabras de acogida con un breve relato histórico del hallazgo de la imagen y de su caminar en la vida de este pueblo, daban comienzo a la despedida. El evangelio de San Lucas en voz del padre José Agustín Zamora, vicario de San Carlos, era la palabra de Dios, que a través de su madre representada en esta imagen, nos invitaba a llevar una vida de servicio y amor al prójimo.

Oraciones de acción de gracia, intercaladas entre bellos cantos Marianos, eran presentadas por las cinco comunidades de esta ciudad.

La Milagrosa: Agradece al Señor, la presencia de la bendita imagen de la Virgen de la Caridad, que nos ha permitido a los católicos y no católicos, valorar la necesidad de la unión en el amor de todos los cubanos.

San Juan Bautista: Da gracias a María por la bendición especial que dio a los enfermos, presos, ancianos, niños, embarazadas, y jóvenes reunidos en torno a la imagen.

San Pedro: De manera especial agradece la visita a los Hospitales, Provincial, Oncológico, y Materno, consientes de que delante del sufrimiento y de la enfermedad es más necesaria la presencia de la madre celestial.

Nuestra Señora de la Caridad: Agradece por todos las personas que hicieron posible que la imagen visitara, el Asilo de Ancianos, el Hospital Infantil y el Faustino, el Cementerio, a los vecinos de Armando Mestres, los Molinos, y la comunidad de las Siervas de María.

Nuestra Señora del Carmen: Da gracias por la fe que permanece viva en nuestro pueblo cubano, especialmente en esta tierra matancera que la ha manifestado de diferentes maneras.

En el centro de este parque se yergue un monumento formado en su parte frontal por una estatua de mujer que sostiene en sus manos alzadas dos trozos de cadena rotos como símbolo de la libertad ganada y en la parte superior, la estatua de pie y cuerpo entero del Héroe Nacional José Martí, al que hacía referencia nuestro obispo Mons. Manuel Ilario de Céspedes y Menocal cuando se pronunciaba a favor de una Iglesia evangelizadora, que cultive la fe en los amigos sinceros como nos enseñara Martí en sus versos sencillos

Un popurrí con ricos ritmos cubanos dedicados a la Virgen María daban término a la despedida, en voces del coro inter parroquial. Despedimos la imagen seguros de que su presencia durante estos once días en nuestra ciudad a provocado un despertar en la fe de los Matanceros.