"entonces le pedí a la Virgen con mucha insistencia y me mandó un buen médico que sabía del tema y me salvó a mi hija"
Texto: katerine Savón y Leyanys Licea
Esther Cámbara Batista, 83 años
“Siempre he vivido aquí cerca del Cobre, pero desde hace cuarenta años vivo en el pueblo. Desde pequeña he tenido fe en la Virgen de La caridad porque mi madre nos enseñó eso, aún a pesar de que mi papá peleaba porque la gente quemaba la casa con la vela, pero mi madre lo hacía de todos modos a escondidas y nos lo inculcó, desde pequeña mi madre me enseñó a creer.
Ella decía que había que creer en algo. Mi hija tuvo que ir tres veces a la mesa de operación porque tenía poliomielitis en el brazo y casi muere. En aquel entonces no había los adelantos de ahora ni la cantidad de médicos, entonces le pedí a la Virgen con mucha insistencia y me mandó un buen médico que sabía del tema y me salvó a mi hija. He venido a la procesión y para mí han sido muy positivas las palabras del obispo (Monseñor Dionisio García) porque invitan a la gente que no cree. Doy gracias a la Virgen por permitirme vivir esta oportunidad.