Por: María C. López Campistrous
Santiago de Cuba, 31 de agosto de 2010, 10:50 p.m. / La lluvia amenazaba en caer, y a las cinco de la tarde el templo de La Santísima Trinidad, en Santiago de Cuba ya estaba lleno. Aguardábamos, cada uno pendiente del detalle encomendado para la bienvenida. ¡Cuántos rostros conocidos que hacía muchos años no veíamos! 1Cuántos rostros nuevos! ¿Te acuerdas de mi? Me dice









